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15 de octubre, 2019

Desafíos para el establecimiento de un programa de licencias por motivos familiares con goce de sueldo

Heather Padgett, with her mother Debi Padgett (R), takes her daughters Kinsley and Kiley for a walk outside their home in Cincinnati, Ohio July 16, 2015. Until she got clean last August, Heather was part of what the Centers for Disease Control has called a heroin epidemic - a 100 percent rise in heroin addiction among Americans between 2002 and 2013. The sharp rise in heroin addiction, coupled with the risks of newborns developing withdrawal symptoms after they are sent home, has led a group of Cincinnati hospitals to try what they say is the first program of its kind in the United States: testing all mothers, or their infants, for opiates regardless of background, not just those who seem high-risk. To match Feature USA-HEROIN/MATERNALTESTING  Picture taken July 16, 2015.  REUTERS/Aaron P. Bernstein - GF20000015645

Los Vitales

Estados Unidos es el único país avanzado que no posee una política federal en materia de licencias por motivos familiares con goce de sueldo. La mayoría de los estadounidenses apoya las licencias pagadas. Hay varias propuestas en el Congreso relativas al acceso a ellas, aunque las probabilidades de sanción de legislación federal en la materia son inciertas. Existen aún muchos desafíos para el establecimiento de un programa federal de licencias por motivos familiares pagadas, tales como la cobertura por tipo de licencia, su duración, la remuneración del empleado que goza de ella, la protección del puesto de trabajo y las fuentes de financiamiento del programa.

  • A pesar de que una abrumadora mayoría de la población está a favor de las licencias por motivos familiares y médicos con goce de sueldo, Estados Unidos es el único país avanzado que no cuenta con ellas a nivel federal.
  • Si bien Estados Unidos carece de una política federal en materia de licencias pagadas, hay estados que han establecido sus propios programas en la materia, además de propuestas legislativas en el Congreso que cuentan con el apoyo de republicanos y demócratas.
  • Una normativa de carácter incluyente en la materia comprendería tres tipos de licencias: parental, por motivos de atención familiar con goce de sueldo, y por razones médicas.
 

Los Detalles

Estados Unidos es el único país avanzado sin una política federal de licencias por motivos familiares con goce de sueldo. La mayoría de los candidatos presidenciales del partido Demócrata se han pronunciado a favor de este tipo de licencias, y existen varias propuestas sobre el tema que se encuentran en etapa de consideración en el Congreso.

¿Qué es la licencia por motivos familiares con goce de sueldo y porqué podrían necesitarla los trabajadores?

Una licencia por motivos familiares con goce de sueldo le permite al empleado tomarse tiempo libre de sus obligaciones laborales para atender necesidades personales sin  perder su puesto de trabajo ni sufrir menoscabos considerables en sus ingresos. No obstante, la ausencia de legislación que disponga algún tipo de licencia pagada implica que a millones de trabajadores estadounidenses les resulta difícil manejar un empleo remunerado y las responsabilidades de atención en el hogar. Es posible que la carga que impone la prestación de cuidados lleve a algunos trabajadores a excluirse de la fuerza laboral.

Hay varios motivos por los que el trabajador puede necesitar ausentarse de su empleo: su propia enfermedad, el cuidado de un familiar enfermo o la atención a un nuevo hijo. En consecuencia, una normativa incluyente en la materia comprendería tres tipos de licencias con goce de sueldo: una parental que permitiría que los padres establezcan lazos con el nuevo hijo biológico o adoptado, una a para atención familiar a efectos de brindar cuidados a un miembro de la familia enfermo, y una por motivos médicos que permitiría que el trabajador se recupere de enfermedades no cubiertas por las licencias de corto plazo (como el cáncer o las lesiones graves). Si bien el 76% de los trabajadores goza de licencias pagadas de corto plazo por enfermedad,  no se trata para nada de una situación generalizada en todo el país, especialmente en el caso de los empleados con salarios bajos. La ausencia de una licencia por enfermedad resulta gravosa para esos trabajadores, además de hacer que se presenten a sus empleos aunque aún no estén sanos, lo que implica la posibilidad de contagiar a sus compañeros y clientes.

Situación normativa actual en Estados Unidos

La Ley sobre Licencias por Motivos Familiares y Médicos (LLMFM) fue sancionada en 1993. Dispone hasta 12 semanas de licencia sin goce de sueldo en el caso de enfermedad personal y de atención a un familiar enfermo o de un nuevo hijo. No obstante, la LLMFM incluye solamente a grandes empleadores y a sus trabajadores a tiempo completo, que representan menos del 60% de la fuerza laboral. Asimismo, algunos de los trabajadores elegibles para recibir los beneficios de la LLMFN no pueden aprovechar la licencia debido a que les sería imposible enfrentar la pérdida de ingresos durante ese periodo. Si bien muchos empleadores ofrecen sus propios programas formales de licencias pagadas, el acceso a ellos es limitado, particularmente para los trabajadores con sueldos bajos.

Los trabajadores con salarios bajos tienen menos probabilidades de acceder a licencias por motivos familiares pagadas

La Ley de Empleos y Recortes Tributarios de 2017 incluye un programa piloto de dos años que le brinda a los empleadores un crédito impositivo de hasta el 25% de los sueldos de todo empleado habilitado que se tome hasta 12 semanas de licencia por motivos familiares o médicos. El empleador debe conceder al menos dos semanas por año de licencia por razones familiares o médicas con goce de sueldo a todo trabajador habilitado empleado a tiempo completo, a una remuneración no inferior al 50% de su sueldo normal.  El trabajador debe haber estado empleado durante no menos de un año y su ingreso anual debe ser inferior a los 72.000 dólares, lo que permite que la disposición tributaria se dirija a los trabajadores de ingresos bajos y medios. La legislación incluye a los trabajadores a tiempo parcial y a los empleados de pequeñas empresas.

Algunos estados han promulgado leyes en materia de licencia por motivos familiares con goce de sueldo

Dada la inexistencia de un programa federal permanente de licencias pagadas varios estados han elaborado sus propias normativas en la materia. California fue el primero en proporcionar licencias por motivos familiares y médicos, en 2004. Desde entonces varios estados han seguido sus pasos, tales como Washington, Oregón, Hawái, Nueva York, Vermont, Rhode Island, Connecticut, Nueva Jersey, Massachusetts y el Distrito de Columbia. En otros, como Utah, Indiana y Nuevo Hampshire, se han presentado propuestas legislativas recientes para el otorgamiento de licencias por motivos familiares pagadas. (Este mapa presenta una reseña de los detalles de las normativas estatales).

¿Qué problemas plantea el establecimiento de un programa federal de licencias por motivos familiares con goce de sueldo?

Una de las cuestiones que se plantea es la cobertura brindada durante el periodo de licencia. Una normativa federal en materia de licencias pagadas podría garantizárselas solamente a padres nuevos o incluir también las correspondientes a motivos familiares y médicos. En la actualidad se registra más apoyo a las licencias parentales que a las familiares o médicas.

Otra cuestión es la duración de la licencia, a la que podría aplicársele un tope o limitársela a un periodo  fijo (por ejemplo, de 12 semanas).

Una tercera cuestión es la fracción del sueldo que debería recibir el empleado durante la licencia. Muchas de las políticas prevén un porcentaje inferior al 100 por ciento como mecanismo para la reducción de costos e incentivación al retorno al empleo. Generalmente se establece un tope a la remuneración correspondiente a las licencias pagadas a fin de concentrar la mayor parte de los beneficios en los trabajadores con sueldos bajos y medianos. Por ejemplo, una normativa típica en la materia sería un 70% del sueldo hasta un máximo de 600 dólares semanales.

Una cuarta cuestión es la protección del empleo, es decir, si tras la licencia debería garantizarse al trabajador su retorno al puesto que ocupaba o a uno comparable.

La última cuestión tiene que ver con los mecanismos de financiamiento del programa. El más común a nivel estatal es el impuesto a la nómina salarial, que en ciertas instancias se aplica a los trabajadores y en otras a los empleados y empleadores. El tema del financiamiento de las licencias resulta particularmente contencioso. Sus partidarios alegan que constituye un beneficio esencial, por lo que vale la pena financiarlo mediante nuevos tributos, en tanto que sus críticos sostienen que se trata de un nuevo programa social que el país a duras penas podría permitirse y que puede generar consecuencias adversas para los empleadores, en particular para las pequeñas empresas.

Entre otras cuestiones primordiales se encuentran las siguientes: la estructura administrativa, la neutralidad en materia de género, y la interacción de una nueva normativa de licencias pagadas con la ya existente en los estados y en el sector privado. A título ilustrativo señalamos que a los grandes empleadores les preocupa la proliferación de diversas políticas estatales, cada una de ellas con normas y coberturas distintas que complicarían los sistemas de administración de los empleadores que operan en varios estados. (El Informe de AEI-Brookings sobre licencias con goce de sueldo por motivos familiares ofrece más detalles de los elementos clave de diseño y de las correspondientes implicancias).

Los formuladores de políticas están prestando más atención a las licencias con goce de sueldo por motivos familiares

Tanto demócratas como republicanos le están prestando más atención al tema de las licencias por motivos familiares con goce de sueldo. Actualmente hay varias propuestas en el Congreso que procuran ampliar el acceso a este tipo de licencias. Una de ellas, presentada por los senadores Marco Rubio (republicano, Florida) y Anne Wagner (republicana, Missouri) permitiría que las familias soliciten beneficios del Seguro Social para cubrir licencias parentales, que se financiarían mediante la percepción diferida de prestaciones jubilatorias. Otra es la de la senadora Kirsten Gillibrand (demócrata, Nueva York) y de la congresista Rosa deLauro (demócrata, Connecticut) que le otorgaría a los trabajadores 12 semanas de licencia por motivos parentales, familiares y médicos, con goce de sueldo. Las licencias pagadas se financiarían con contribuciones mixtas provenientes de la nómina salarial, divididas en partes iguales entre empleador y empleado.

Una nueva propuesta bipartidista en materia de licencia parental (la primera presentada en el Congreso) permitiría que los hogares reciban hasta 5.000 dólares en concepto de crédito fiscal por hijo tras un nacimiento o adopción. Las familias reembolsarían este préstamo público “sin intereses” mediante una disminución del monto correspondiente al crédito fiscal por hijo (1.500 dólares en lugar de 2.000) durante los 10 años siguientes.  Los hogares de bajos ingresos que no reúnan las condiciones para el otorgamiento del 100 por ciento del crédito fiscal por hijo podrían acceder al equivalente de 12 semanas de reemplazo salarial y recibir en los años subsiguientes un crédito fiscal por hijo (ajustado). La propuesta ofrece mayores ingresos a la familia al momento del nacimiento del niño, aunque van disminuyendo durante sus primeros años de vida.

El presidente Trump ha propuesto la utilización de los fondos del seguro de desempleo para financiar los programas de licencia con goce de sueldo. En su presupuesto para el ejercicio fiscal 2020 comprometió 20.000 millones de dólares a esos efectos, a aplicarse durante los próximos diez años. Su propuesta no ha cobrado mucho impulso en el Congreso.

Según las encuestas, los estadounidenses están abrumadoramente a favor de las licencias por motivos familiares y médicos con goce de sueldo, y los estados han desplegado mucha actividad a fin de abordar sus  inquietudes sobre el tema. Aún queda por ver si el gobierno federal participará en estas cuestiones en una época de desacuerdos y polarización política sobre los beneficios de las licencias con goce de sueldo y los mecanismos para financiarlas.