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La caza furtiva y el tráfico de vida silvestre ligados a China en México

Coast guards carry two specimens of smuggled hawksbill sea turtle (Eretmochelys imbricata) in Fangchenggang city, south China's Guangxi Zhuang Autonomous Region, China, 28 June 2017.Guards seized 11 bags of crocodile skins and two specimens of hawksbill sea turtle (Eretmochelys imbricata) in Fangchenggang city, south China's Guangxi Zhuang Autonomous Region, China, 28 June 2017. Crocodile skin is the upmarket of consumer goods because of its small quantities and luxurious quality. The smuggling of alligator skins is emerging as the high-end leather market flourishes.No Use China. No Use France.

RESUMEN EJECUTIVO

El tráfico de vida silvestre desde México a China recibe poca atención internacional, pero está creciendo, lo que agrava las amenazas a la biodiversidad mexicana planteadas por la caza furtiva preexistente para otros mercados, incluidos los Estados Unidos. Dado que los grupos criminales mexicanos a menudo controlan extensos territorios en México que se convierten en áreas de exclusión para los funcionarios del Gobierno y los defensores ambientales, la visibilidad del alcance de la caza furtiva, la tala ilegal y el tráfico de vida silvestre en México es limitada. Sin embargo, es probable que el alcance de la caza furtiva y el tráfico, incluido a China, sea mayor de lo que comúnmente se cree.

Las especies terrestres y marinas, así como la madera, capturadas y cosechadas ilegalmente en México para los mercados chinos amenazan cada vez más la biodiversidad del país. Entre las especies que se cazan furtivamente en México y que se contrabandean a China, a veces a través de los Estados Unidos, se encuentran reptiles, pepinos de mar, totoabas, orejas de mar, tiburones y, probablemente cada vez más, jaguares, así como diversas especies de palisandro.

El comercio legal de vida silvestre de México a China, como los pepinos de mar y las pieles de cocodrilo, ofrece cobertura para el “lavado” de la caza furtiva de animales. La pesca ilegal representa una proporción asombrosa de la producción de pescado de México, pero incluso la industria pesquera y de exportación legítima ofrece un medio para canalizar productos marítimos obtenidos ilegalmente a China.

El comercio legal de vida silvestre también facilita cada vez más las actividades de lavado de dinero de grupos criminales mexicanos, que utilizan diversos productos de vida silvestre como un mecanismo de transferencia de valores a comerciantes chinos a cambio de precursores químicos para drogas ilegales como el fentanilo y la metanfetamina, que luego se producen en México a partir de los precursores. De hecho, en México, mucho más que en otras partes del mundo, la caza furtiva y el tráfico de vida silvestre para los mercados chinos se entrelaza cada vez más con el tráfico de drogas, el lavado de dinero y la transferencia de valores en economías ilícitas. Sin embargo, la relación entre los comerciantes de vida silvestre chinos y los grupos de crimen organizado mexicanos también están atravesando importantes cambios.

Los grupos de crimen organizado en todo México, en especial el Cártel de Sinaloa, buscan monopolizar empresas pesqueras legales e ilegales a lo largo de toda la cadena de suministro vertical. Más allá de solo exigir una parte de las ganancias, dictan a las pesqueras legales e ilegales cuánto pueden pescar, insistiendo en que vendan lo capturado solo a los grupos delictivos y en que los restaurantes, incluidos aquellos que atienden a turistas internacionales, compren pescado solo de los grupos delictivos. Los grupos de crimen organizado mexicano fijan los precios para la compensación de los pescadores y el pago a los restaurantes por los productos marinos de los cárteles. Los grupos delictivos también obligan a las plantas de procesamiento a procesar los peces que los grupos delictivos traen. Y cobran tarifas por extorsión a los exportadores de mariscos.

El control de las pesqueras de parte de grupos delictivos mexicanos facilita el contacto directo de los comerciantes chinos con ellos y altera los patrones de relación. Mientras que hace una década y media, los comerciantes chinos de productos legales e ilegales de vida silvestre lidiaban directamente con los cazadores, cazadores furtivos y pescadores locales, cada vez más, los grupos de crimen organizado mexicanos se insertan a la fuerza como intermediarios, dictando que los productores deben venderles y que ellos mismos venderán a los comerciantes y traficantes chinos que mueven el producto de las fronteras de México a China.

Por otra parte, al igual que con la tala ilegal, el interés de los comerciantes chinos en especies animales o vegetales y los esfuerzos para obtenerlos en México a una escala sustancial con el fin de abastecer a los mercados chinos atrae la atención de los grupos delictivos mexicanos.

El Gobierno chino, por lo general, rechaza su responsabilidad en cuanto a la caza furtiva y el tráfico de vida silvestre en México, e insiste en que estos son problemas que debe resolver el Gobierno mexicano. La cooperación de aplicación de la ley y prevención ha sido mínima y esporádica. El Gobierno chino no ha estado interesado en formalizar la cooperación entre China y México o China, México y los Estados Unidos contra el tráfico de vida silvestre, prefiriendo una cooperación informal caso por caso.

Sin embargo, bajo una presión internacional intensa, el Gobierno chino fue más allá de las incautaciones de vejiga natatoria de totoaba contrabandeada a China desde México y en el 2018 realizó varias redadas de interdicción contra mercados minoristas. Estas redadas terminaron con las ventas abiertamente visibles de productos ilegales de vida silvestre. Los mercados minoristas se trasladaron detrás de puertas cerradas y a plataformas privadas en línea. Pero no parece que China haya mantenido sus esfuerzos para contrarrestar el comercio minorista ilegal ahora más oculto y realizar redadas contra las ventas clandestinas.

Las protecciones ambientales mexicanas y las agencias de aplicación de la ley ambiental se debilitaron como resultado de las acciones de la gestión de Andrés Manuel López Obrador, incluso a medida que los recursos naturales mexicanos están cada vez más bajo la amenaza de traficantes de vida silvestre y el crimen organizado. Las agencias ambientales mexicanas carecen de autoridad, personal y equipos para prevenir y detener los delitos ambientales. Los funcionarios gubernamentales, los comerciantes legales de productos de vida silvestre e incluso los organismos de aplicación de la ley en México están sistemáticamente corruptos e intimidados por el crimen organizado, y el pobre estado de derecho en relación con la aplicación de la ley facilita la caza furtiva, la tala ilegal y el tráfico de vida silvestre a China.

La prevención de daños mucho mayores a la biodiversidad de México por la cosecha y caza ilegales y el tráfico de madera y vida silvestre requiere atención urgente con recursos mucho más dedicados, así como una cooperación internacional significativa, para identificar y desmantelar las redes de contrabando y los mercados minoristas.

  • Acknowledgements and disclosures

    Estoy profundamente agradecida con los revisores anónimos por sus muy útiles sugerencias. Agradezco especialmente a Kristin Nowell por sus invaluables sugerencias de investigación de campo, así como a varios otros investigadores que prefieren permanecer anónimos. También me gustaría agradecer a Nathan Paul Southern y Lindsey Kennedy por su trabajo de investigación y la localización de valiosos interlocutores adicionales en Asia y el Pacífico que pude entrevistar para este proyecto. Muchas gracias también a Bradley Porter, Abigail Zisus, Wazhma Yousafi y Ryan Harbison por su excelente asistencia en investigación y respaldo al proyecto, y a Cindy Zhou por su gran apoyo en investigación en chino y más. Gracias también a Ted Reinert por esta fantástica edición del informe y a Rachel Slattery por el diseño. Por último, me gustaría agradecer profundamente a mis numerosos interlocutores de México, Asia y el Pacífico, y los Estados Unidos que estuvieron dispuestas a hablar conmigo, a veces corriendo riesgos de graves repercusiones de funcionarios gubernamentales autoritarios o corruptos o grupos de crimen organizado.

     

    Brookings agradece al Departamento de Estado de EE. UU. y al Institute for War and Peace Reporting (Instituto de Informes de Paz y Guerra) por financiar esta investigación.