
Al igual que en su viaje a Berlín hace algunos años antes de convertirse en presidente, el Presidente Obama ha decidido hablarle directamente al pueblo durante su próxima visita Brasil este fin de semana. Este importante discurso público se llevará a cabo en la tradicional plaza Cinelandia (o tierra de cines), ubicada en el corazón de Río de Janeiro. La plaza Cinelandia recibió su nombre por los tradicionales cines ubicados en el área, pero se hizo famosa por ser sede de manifestaciones políticas, especialmente las demostraciones en contra de la dictadura y en apoyo a la redemocratización de Brasil. Fue en Cinelandia donde miles de jóvenes estudiantes con sus rostros pintados con los colores de la bandera de Brasil exigieron la renuncia del entonces presidente de Brasil, Fernando Collor de Mello, en 1992.
La elección de Cinelandia para el discurso del Presidente Obama no sólo representa una oportunidad de Obama para dirigirse al pueblo brasileño, sino también una realineación de la izquierda brasileña con los Estados Unidos. Cinelandia ha sido en el pasado escenario de diversas manifestaciones y demostraciones antiamericanas. Pero este domingo, podría convertirse en el símbolo de una nueva era de cooperación entre ambos países. En 1968, Cinelandia fue testigo de la manifestación más importante contra la dictadura en Brasil — conocida como “Marcha de los Cien Mil”, donde se quemaron banderas estadounidenses en respuesta al apoyo de EE.UU. al golpe militar en Brasil en 1964. En 1968, Dilma Rousseff, actual presidente de Brasil, fue una de las tantas estudiantes que fueron arrestadas y torturadas por el régimen militar. Resulta notable pensar que la visita del Presidente Obama para reunirse con su contraparte brasileña podría proporcionar una oportunidad para allanar un nuevo y prometedor camino de cooperación entre Brasil y Estados Unidos.
Estados Unidos se pregunta si Turquía sigue siendo un aliado confiable, dado su interés en comprar un sistema de defensa antimisiles de Rusia y su disposición a participar en la 'diplomacia de rehenes' al detener sin fundamento a estadounidenses acusándolos de terrorismo... Ambos países han acumulado numerosos reclamos en contra del otro durante los últimos años. Turquía siente que Estados Unidos no ha tomado seriamente sus preocupaciones en materia de seguridad, dada su cooperación con las fuerzas del YPG en Siria y su falla en la extradición de Gülen.
Básicamente, Trump no entiende la historia, lo que incluye el impulso que hubo para la creación de la Unión Europea; ni entiende las estructuras institucionales, ya que se centra únicamente en el gasto nacional en Defensa, en detrimento de la voluntad de defensa colectiva de la OTAN.