¿Pueden las economías latinoamericanas esquivar la crisis financiera?

Nota del Editor: La crisis financiera estadounidense tiene profundas repercusiones para los mercados emergentes debido a la naturaleza integrada y global de la economía actual. En este cuestionario, Mauricio Cárdenas, director de la Iniciativa Latinoamericana de Brookings, examina su posible impacto sobre las economías latinoamericanas y explica cómo podrían éstas esquivar algunas de las secuelas de la crisis económica de Estados Unidos.

PREGUNTA: En una situación en la que los mercados financieros estadounidenses y otros mercados globales están sufriendo por la reciente crisis de crédito, ¿cuál es la atmósfera actual en América Latina? ¿Opina que América Latina va a experimentar una recesión en los próximos meses, tal como predicen muchos economistas para los Estados Unidos?

Hace un año, la mayor parte de los analistas creían que la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos no iba a tener repercusiones en América Latina y otras economías emergentes. La idea de que los países emergentes iban a seguir creciendo rápidamente aunque en Estados Unidos se avecinase una recesión estaba ampliamente extendida. Incluso las Perspectivas para la Economía Mundial del FMI predecían que el crecimiento en las economías emergentes no iba a desacelerarse de un modo considerable.

Hoy en día muy pocos dan validez a ese análisis. Los mercados evolucionan conjuntamente en cualquier parte del mundo. Durante la última semana los mercados de valores, las divisas y los diferenciales de la deuda pública en América Latina y Asia seguían las pautas de Estados Unidos con suma precisión. Esta situación financiera va a seguir extendiéndose de Estados Unidos al resto del mundo. En un momento en el que la economía estadounidense crece más lentamente y entran menos capitales a los países en vías de desarrollo, considero que el crecimiento económico de la región será inferior al esperado inicialmente durante los próximos dieciocho meses.

P: ¿Cuáles son en la actualidad algunas de las industrias más fuertes en los principales países de América Latina? ¿Podrían protegerse de este empeoramiento de la situación?

Los recursos naturales y los productos agrícolas se mantenían muy fuertes debido al gran aumento de los precios durante el año pasado. No obstante, a medida que la economía global se desacelera, los precios de las materias primas seguirán bajando. Enfrentados a un mayo deterioro en las condiciones comerciales, los países latinoamericanos tendrán cuentas corrientes más débiles y, en algunos casos, mayores déficits fiscales. En la misma línea, no creo que el mercado de divisas se mantenga tan fuerte como vimos en la primera mitad del 2008. Por supuesto, gran parte de ello depende del crecimiento en China, pero incluso con un crecimiento continuo en China, la ralentización en Estados Unidos, Europa y Japón tendrá una influencia negativa en los precios de las materias primas y, por consiguiente, en estas industrias punteras de América Latina.

P: Brasil ha experimentado un crecimiento firme en los últimos años. ¿Cree que su economía se verá afectada?

Brasil está en buena forma y tiene una economía muy diversificada que fue calificada de apta para la inversión a principios de este año. El crecimiento del PNB fue superior al esperado durante la primera mitad del año, pero se ralentizará ligeramente. Sin embargo, Brasil seguirá siendo un mercado muy atractivo y permanecerá en un buen momento.

P: ¿Qué hay de México?

El destino de México está más ligado a la economía estadounidense. Además, los problemas de seguridad crecientes y la falta de renovación en el sector energético están generando preocupaciones económicas a largo plazo. A menos que se consiga un mayor apoyo a las reformas en México, y un enfoque más eficaz de la seguridad pública, México rendirá por debajo de otros países de la región.

P: ¿Cuáles son las oportunidades y los retos principales para América Latina durante esta crisis?

América Latina sigue dependiendo en gran medida de las materias primas. Aunque en los últimos tiempos eso ha sido más positivo que negativo, los precios de la energía y de los alimentos son volátiles y difíciles de predecir. Aunque no creo que los precios se mantengan tan altos en el futuro, considero que América Latina debería centrarse en generar un mayor ahorro gracias al auge actual en las materias primas y, al mismo tiempo, invertir en el desarrollo de un sector exportador más competitivo. La infraestructura es una preocupación importante en muchos países.

En el aspecto positivo, existen muchos motivos para mostrarnos optimistas en lo referente a las perspectivas económicas de América Latina, incluyendo políticas macroeconómicas generalmente sólidas, inflación de un único dígito y bajos déficits fiscales, que hoy en día son la norma en lugar de la excepción en la región. En todo caso, la región está mucho mejor preparada para soportar un impacto negativo.