La recuperación económica de América Latina y el Caribe

A diferencia de previos episodios de contagio internacional, Latinoamérica salió relativamente bien librada de la crisis. Existen diversos factores fundamentales que diferencian la actual crisis económica de episodios anteriores. Entre estos se encuentran, por ejemplo, la fortaleza de los fundamentales macroeconómicos domésticos, tales como los bajos niveles de déficit fiscal y de cuenta corriente y una mayor flexibilidad cambiaria. Las políticas macro-prudenciales han generado bajos niveles de deuda externa a corto plazo y altos niveles de reservas internacionales. Sin embargo, no todo es atribuible a la política económica. Los países latinoamericanos exportadores de bienes básicos se vieron altamente beneficiados por los elevados términos de intercambio como consecuencia del sólido crecimiento económico de China.

No obstante, resultaría falaz afirmar que la región ha sido inmune a los choques económicos mundiales. El ciclo de recesión y recuperación de la región no sólo ha seguido muy de cerca al de los países desarrollados, sino que probablemente el revés que actualmente sufren los mercados financieros internacionales y el miedo de una doble recesión influirán en el panorama económico de la región.

Con el fin de analizar las tendencias económicas actuales, y con base en los Índices para Seguir la Recuperación Económica Global (Tracking Indexes for Global Economic Recovery, TIGER) de Eswar Prasad y Karim Foda para las economías del G-20, hemos creado el Índice de Recuperación Económica de América Latina y el Caribe (LACER). Dicho índice combina variables reales, financieras y de confianza para las siete principales economías de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. Éstas representan el 91 por ciento del PIB de América Latina y el Caribe.

El Índice LACER se ha creado utilizando análisis de componentes principales (ACP). Esta metodología genera combinaciones lineales que contienen la mayor cantidad de información común entre un conjunto de variables. En otras palabras, el Índice LACER toma el pulso a la estructura subyacente de un conjunto de datos determinado. Para mayor simplicidad, se presentan los índices en una escala del 0 al 100, que corresponde a los valores mínimo y máximo históricos.

La información del sector real incluye las siguientes variables: nivel de empleo, volumen de exportaciones, volumen de importaciones, volumen de producción industrial y PIB. En todos los casos utilizamos la tasa de crecimiento de los últimos 12 meses (el PIB es trimestral, año a año) de los datos desestacionalizados (excepto en el caso del PIB). Las variables del sector financiero incluyen la tasa de crecimiento anual de los precios de las acciones, la capitalización de los mercados bursátiles (en moneda local), el spread de la deuda (en puntos básicos sobre bonos del Tesoro de los EE.UU.) y el TED spread (diferencia entre la tasa Libor a tres meses y los bonos del Tesoro de los EE.UU.) Los datos de confianza fueron tomados de encuestas a empresarios y consumidores sobre sus expectativas en el país (excepto en Venezuela, donde estos datos no están disponibles). Para visualizar tendencias a largo plazo así como fluctuaciones a corto plazo, utilizamos datos mensuales (excepto para el PIB, que es una cifra trimestral).

Resultados

Se comenzará discutiendo las variables reales que componen el índice. Después de experimentar unas tasas de crecimiento negativas desde el último trimestre de 2008 hasta mediados de 2009, el PIB, la producción industrial, el empleo y el comercio han mostrado una recuperación relativamente rápida en la región. En el caso de Brasil y México, los índices de crecimiento real se han recuperado hasta alcanzar los niveles que presentaban antes de la crisis. Esto no significa que las variables reales (en niveles) estén mejor ahora que antes de la crisis, sino que la tasa de crecimiento común a las variables reales ya sobrepasó su tasa de crecimiento anterior a la crisis. Los índices LACER del sector real para Colombia, Chile y Perú todavía no alcanzan los niveles previos a la crisis, y éstos están 50 puntos porcentuales por debajo de su punto máximo histórico antes de ésta. Argentina y Venezuela han presentado un declive del índice real desde antes de la crisis, e incluso desde 2004. El índice real de Argentina está mostrando señales recientes de recuperación, mientras que en Venezuela el patrón reciente es de implosión.





Luego de una severa caída a mediados de 2008, las variables financieras se están recuperando y han alcanzado tasas de crecimiento similares o superiores a las del periodo previo a la recesión. Los índices de todos los países parecen altamente sincronizados, especialmente durante y después de la crisis. En los últimos meses y en especial después de la crisis griega, los mercados bursátiles latinoamericanos han experimentado reveses considerables. Esta tendencia se puede observar tanto en los índices financieros por país, como en el índice financiero compuesto.

En síntesis, las variables financieras se han recuperado más rápido que los indicadores del sector real y de confianza. Sin embargo, los mercados financieros están experimentando otra caída que ha impactado negativamente a Latinoamérica. Así pues, la región no ha sido inmune a los problemas de Europa.




En cuanto a los índices de confianza, Brasil presenta una sólida tendencia positiva que no se ha visto afectada por la crisis reciente. El índice de confianza de México alcanzó un mínimo histórico durante la recesión mundial en enero de 2009, y desde entonces se ha ido recuperando pero todavía no ha llegado a los niveles anteriores a la crisis. Lo mismo cabe decir de Colombia y Argentina. En Chile y Perú, la confianza casi ha alcanzado de nuevo los niveles anteriores a la crisis.




El Índice LACER compuesto sigue muy por debajo del punto máximo al que llegó en enero de 2005, en parte porque el índice del sector real está todavía bastante por debajo de la media de la época anterior a la crisis (con excepción de Brasil). Lo anterior es especialmente cierto para Venezuela, en donde su índice real está muy por debajo de su máximo histórico. La región también se encuentra rezagada en los indicadores de confianza.

Las diferencias en el desempeño económico al interior de Latinoamérica son evidentes. Algunos países se están recuperando con rapidez (como Brasil y, hasta cierto punto, México), otros avanzan pero todavía por debajo de su potencial (Colombia, Chile y Perú), y otros se están quedando rezagados (Argentina y Venezuela). Lo anterior puede explicarse por diversos factores. Sin embargo, las políticas adoptadas por cada país juegan un papel fundamental a la hora de entender las diferencias.






Análisis por países                     

En la actualidad, Argentina presenta una modesta recuperación del sector real. Lo anterior se puede explicar en parte por el incremento en el desempleo, la reducción en la producción industrial y las moderadas tasas de crecimiento del producto. El índice de confianza presenta una tendencia sorprendentemente negativa, a pesar de mostrar leves indicios de recuperación tras la crisis. Las variables financieras se han desempeñado bien, lo cual explica por qué el índice de recuperación general para Argentina registra una tendencia moderada aunque positiva en los últimos meses. Sin embargo, los datos de 2010 señalan indicios de crecimiento y es probable que el índice real se recupere de manera considerable en los próximos meses.

Brasil

Brasil es el país con la recuperación más sólida de la región. El índice del sector real está actualmente en su máximo histórico, lo que indica que el crecimiento conjunto de las variables reales que componen el índice está en un nivel más alto que en cualquier otro punto de la década pasada. Así mismo, el índice de confianza de Brasil presenta un comportamiento inigualable, en parte porque, a diferencia de lo ocurrido en muchos países de la región, la medición combinada de la confianza empresarial y del consumidor no se vio afectada por la crisis económica de 2008-2009. El índice compuesto de recuperación económica de Brasil ha superado los niveles anteriores a la crisis, lo cual sugiere que Brasil está actualmente en una posición económica más sólida que antes de la recesión.

Chile

La tendencia al alza del índice real de Chile se vio interrumpida por el colapso de la economía global durante la reciente crisis financiera. Sin embargo, el sector real sigue bastante por debajo de los niveles anteriores a la recesión. Cabe destacar que la recuperación financiera de Chile fue rápida y culminó en enero de 2010, y los niveles de confianza también han sido favorables en los últimos meses. A pesar de esto, el índice de recuperación general sigue bastante por debajo de su máximo histórico, lo que implica que las exportaciones y el empleo continúan afectados negativamente por factores externos.

Colombia

Colombia experimenta una modesta recuperación. El LACER real sigue muy lejos de sus niveles pasados, y la confianza se ha recuperado pero es menor que en otros países de la región. Después de haber alcanzado el mínimo histórico en abril de 2009, el índice de recuperación agregado ha mostrado signos de recuperación pero sigue 50 por ciento por debajo de su máximo histórico. También está por debajo de la media de América Latina. Esta situación refleja las bajas tasas de empleo y el reducido crecimiento de las exportaciones, en parte a causa de las restricciones comerciales impuestas por Venezuela.    

México

Las variables reales y financieras de México han alcanzado las tasas de crecimiento anteriores a la crisis, y el índice de recuperación agregado del país muestra que los indicadores económicos sólo están 10 por ciento por debajo de su nivel máximo. Esto se debe en parte a que las variables financieras son mejores que en ningún otro país latinoamericano. Sin embargo, la confianza es el punto débil del país, lo cual explica por qué México aún va a la zaga de Brasil en términos de recuperación general.

Perú

Las variables financieras y de confianza se han recuperado rápidamente en Perú después de haber perdido terreno durante la crisis financiera. El índice del sector real también ha mejorado, pero a un ritmo más lento que en Brasil y México. En los últimos meses, las variables financieras se han visto impactadas negativamente por la crisis de la deuda Europea. Por lo tanto, si bien Perú presenta un desempeño de su indicador de recuperación agregado relativamente bueno, todavía está 30 por ciento por debajo de su máximo histórico.

Venezuela

El índice del sector real muestra una tendencia a la baja, atípica para las economías latinoamericanas. Las variables del sector financiero no presentan características distintivas del resto de variables financieras de la región, lo cual implica que factores no financieros están influyendo en los resultados del país en términos del índice de recuperación general. Lo sorprendente de este índice es la constante tendencia negativa desde 2004. Venezuela presenta actualmente valores mínimos históricos en términos de desempeño económico, no necesariamente en niveles pero sí en tasas de crecimiento.



Fuentes:

Encuestas de expectativas empresariales: Banco Central de la Reserva del Perú, Banco Central de Venezuela, Fedesarrollo, INDEC, OECD, Universidad Adolfo Ibáñez, Deloitte Argentina.

Encuestas de confianza del consumidor: Banco Central de Chile, Fedesarrollo, Michelsen Consulting, OECD, Universidad Torcuato di Tella.

Variables Financieras:

  • Índice de precios de las acciones y spread de la deuda: Global Economic Monitor del Banco Mundial; capitalización del los mercados bursátiles; CEIC Data Company, Ltd., Bloomberg (Chile, Colombia y Venezuela); TED spread: Global Economic Monitor del Banco Mundial y Departamento del Tesoro de los EE.UU.

Variables Reales:

  • Empleo: Organización Mundial del Trabajo; exportaciones, importaciones y producción industrial: Global Economic Monitor del Banco Mundial; Crecimiento del PIB: Unidad de Inteligencia económica de The Economist.