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Es hora de que Obama cumpla sus promesas en América Latina

Cuando el Presidente Obama participó en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago en abril de 2009, dio una primera impresión muy positiva. Su retórica fue impecable. Utilizó un lenguaje de camaradería y habló acerca de tratar a sus vecinos latinoamericanos como pares. Sin embargo, poco se ha hecho acerca de las promesas que hizo Obama durante la cumbre. Ahora es momento de que cumpla sus promesas.

Durante su primer viaje oficial a América Latina, el Presidente Obama visitará Brasil, Chile y El Salvador. En Brasil, los intereses económicos dominarán la agenda, al menos durante las conversaciones privadas. EE.UU. quiere tener una participación importante en Brasil, especialmente en lo que se refiere a proyectos de infraestructura, desarrollo petrolífero y oportunidades de comerciales y de negocios provenientes de la creciente clase media brasileña. Las compras del sector de defensa en esta potencia emergente también representan un rubro importante para los intereses comerciales de EE.UU. Brasil quiere mayor acceso para sus biocombustibles en el mercado estadounidense, no sólo mediante tarifas más bajas, sino también en términos de investigación conjunta que permita expandir sus usos más allá de los automóviles para incluir también a los aviones.

Sin embargo, en los tramos públicos de la visita de Obama, el comercio no será el tema dominante. El discurso del Presidente Obama en la plaza Cinelandia en el centro de Río de Janeiro hará énfasis en este "doble surgimiento": el surgimiento de Brasil como potencia mundial y el surgimiento de la clase media brasileña como principal fuerza política y económica. El Presidente Obama haría bien en elogiar el liderazgo de los dos presidentes anteriores de Brasil, Fernando Henrique Cardoso y Luis Inácio Lula da Silva.

La visita a Chile delineará la visión de cómo sería una nueva participación en América Latina. Chile va a la delantera del resto de América Latina en términos de desarrollo económico, y ciertamente quiere estar a la delantera en las iniciativas con Estados Unidos. Los chilenos quieren iniciar conversaciones para eliminar los requisitos de visas para EE.UU. Por su propia seguridad económica, Chile necesita acceso a mejores tecnologías de energía renovable a través de la cooperación con Estados Unidos. El costo de la investigación en estas áreas es alto y exige el respaldo de EE.UU. Chile también necesita iniciar una agresiva campaña para expandir el uso del idioma inglés entre sus habitantes, así como para elevar la calidad de la educación, que aún no alcanza niveles aceptables con respecto a otros miembros de la OCDE, club mundial de países desarrollados al que Chile se unió hace dos años.

En El Salvador, existe un número creciente de problemas vinculados al crimen organizado y a la guerra contra las drogas. Obtener más respaldo de EE.UU. es una prioridad, no sólo para este país sino para los demás países de América Central, una región que potencialmente podría tornarse mucho más inestable que México.

Al visitar al Presidente Funes de El Salvador, el Presidente Obama está indicando que EE.UU. puede tener una relación de trabajo buena con países gobernados por partidos de izquierda, con una agenda ambigua de inclusión social. Al hacer esto, EE.UU. también aísla a Hugo Chávez, cuyo régimen se está desmoronando debido a que no ofrece resultados concretos ni permanentes en cuanto a redistribución e igualdad de oportunidades.

Los respectivos acuerdos de libre comercio entre EE.UU. y Colombia y Panamá son los elementos más visibles en la agenda hemisférica. Sin embargo, durante este viaje quedarán en un segundo plano. Esto es lamentable debido a que estos dos países negociaron sus acuerdos comerciales de buena fe y han cumplido con todos los ajustes y disposiciones exigidos por el gobierno de EE.UU. para avanzar con los acuerdos. La administración Obama debe retomar estos acuerdos pendientes y llevarlos ante el Congreso para votación. De lo contrario, los latinoamericanos dudarán de la retórica estadounidense acerca de su compromiso con las iniciativas que benefician a la región pero que naturalmente implican cierto costo político interno para EE.UU.

  • Mauricio Cárdenas is a senior fellow and director of the Latin American Initiative. Formerly minister of Economic Development and Transportation, and director of National Planning of Colombia, his research focuses on international and development economics.

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